Fiebre por la raclette en Manhattan

Luis Eduardo Sánchez y Ernesto Geara conocieron el restaurante neoyorquino Raclette a través de Instagram, y decidieron ir a probar esa oferta suiza en persona

Luis Eduardo Sánchez y Ernesto Geara, los directores de Canvas Design Media, viven pegados a Instagram, Facebook, Twitter y Snapchat, pero claro, no siempre por trabajo: tras ver un vídeo filmado en el restaurante neoyorquino Raclette, donde onzas y onzas de queso derretido caían sobre los vegetales y embutidos que le esperaban en un plato, anotaron la visita como obligatoria para su próximo viaje. Aquí nos comparten su reporte.

POR: Luis Eduardo Sánchez y Ernesto Geara

A juzgar por lo que vimos en Instagram, nos imaginábamos un restaurante enorme, pero nos sorprendimos al llegar a Raclette y ver que apenas tienen cinco mesas bien acogedoras. De hecho, el restaurante fue concebido para pedir y llevar, pero la viralidad les ha convertido en un lugar de culto en Manhattan –con las filas para probarlo–. Tras una espera de 50 minutos, al entrar no pudimos evitar enfocarnos en la cantidad de turistas chinos que habían ido preparados con cámaras SLR, lentes e iluminación, para hacerle su sesión a la raclette cayendo, o la gente con una mano en Snapchat y la otra en el cubierto.

Por cierto, ¿qué es eso de “raclette”? Este platillo suizo es una de esas sencilleces geniales que vienen de la tierra de los cantones: una rueda de queso que, gracias al calor, se derrite y se empuja manualmente hacia un plato de vegetales y embutidos.

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El menú tiene solo 12 platos en tres categorías, y nos decidimos por una raclette y un croque monsieur. Cuando nos tocó el turno de recibir el queso derretido, nos volvimos locos por dentro. Después de probarla y comprobar lo deliciosa que era sobre el prosciutto de Parma y la ensalada de rúcula que le acompañaron en el plato, con la segunda pasada de ñapa a los 10 minutos, también nos volvimos locos por fuera. ¿Y el croque monsieur de queso Gruyère? El toque de la salsa Mornay lo convirtió en un platillo estelar.

En fin, ¡se merece esos Likes en Instagram!

Ojo: En Suiza la raclette va acompañada de vino, pero acá en el restaurante no venden alcohol, así que pueden acompañarla con una S.Pellegrino o agua de la casa.

Fotos: Luis Eduardo Sánchez y Ernesto Geara

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