São Paulo: Mocotó

Uno de los mejores restaurantes de Sampa engaña con su ubicación lejana y su ambiente casual, pero se revela en el sazón de sus platos

¿Cómo es que va el dicho? ¿Que se supone que lo difícil nos gusta más? Ciertamente, la ubicación del restaurante Mocotó en un vecindario residencial en las afueras de São Paulo hace que llegar a él no sea una casualidad, sino una visita planificada y disfrutada. El establecimiento, creado en la década del 70 por un inmigrante del norte de Brasil que llegó a la ciudad con poco más que la ropa que vestía, hoy es, gracias al trabajo de dos generaciones, uno de los puntos culinarios más celebrados del país –y uno de los mejores restaurantes del mundo según listados como The World’s 50 Best–.

Ese detalle sobre el origen del patriarca de Mocotó no está tirado a la ligera: la visión de don Zé Almeida era la de disfrutar lo que se tenía a la mano, lo propio. De ahí que sus platos y sus cocteles celebraran la diversidad de frutas, vegetales, cortes de carne y bebidas alcohólicas de Brasil, todas elaboradas con un respeto al proceso: por eso los chicharrones que hoy salen de la cabeza de su hijo Rodrigo están perfectamente crujientes de un lado y jugosos del otro; por eso la pulpa de cajú del Maria Bonita está tan suave y vistosa como para ser la estrella del trago; por eso la bandejita de cuarteto de postres frutales tradicionales y la Mocofava, una combinación de fabada y del plato de pata de vaca cocida que da nombre al restaurante, sabían a campo en un pozuelito.

Tampoco está tirado a la ligera el detalle del pozuelito: sabiendo que muchos dan el viaje a Vila Medeiros exclusivamente para ir al restaurante, han eficientizado las degustaciones, ofreciendo porciones mini de sus platos estrella, pudiendo probar hasta cuatro de una sentada –sugerido con mucho, mucho énfasis: el Baião de Dois, un arroz con habichuelas que lleva queso coalho, tocineta y chorizo portugués–. ¿Otra cosa que han eficientizado? El servicio. La enorme batería de anfitriones, meseros y ayudantes danzan por el concurrido restaurante sin perder el aliento ni la sonrisa, como si de la Escuela de Samba Mocotó se tratase. Dado que el restaurante resume y da su giro a lo mejor de las tradiciones de Brasil en un ambiente artesanal y colorido, no es difícil imaginarse esa escena.

DIRECCIÓN: Av. Nossa Senhora do Loreto 1100, Vila Medeiros

Foto: Rab Messina

Decoración 4
Ambiente 4
Comida 5
Ubicación 2

Veredicto: Vale la pena dar el viaje a Vila Medeiros solo por el bar de caipirinhas, y ni decir del buen sazón de la comida

3.7
São Paulo: Mocotó

Únete a la discusión

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *