En el RIU Palace Bávaro

Nuestra asesora Balvina Suero y su familia conocieron el Splash Water World, el nuevo parque acuático de los hoteles RIU en Punta Cana-Bávaro

POR: Balvina Suero

Les voy a confesar algo: le tengo miedo al agua. Miedo, miedo, mucho miedo. ¡Ni siquiera sé nadar! Sin embargo, la familia es lo primero, y por eso, aun con lo miedosa que soy, me propuse visitar junto a mi esposo y mi hija el nuevo parque acuático de los hoteles RIU en Bávaro.

Para no cansarles el cuento: ellos gozaron un mundo tirándose de los toboganes, que se veían increíbles, pero yo me gané el Pulitzer a la fotógrafa más dedicada, y no hubo quién me metiera al agua. Pero de que tanto mi niña de siete años como mi esposo, quien se volvió a convertir en un niño, se divirtieron con la experiencia… de eso no hay duda.

El nuevo parque, llamado Splash Water World, está disponible desde el año pasado para los cinco hoteles del complejo RIU en Punta Cana, incluyendo el Palace de Bávaro, donde nos hospedamos. La entrada es gratuita para los huéspedes RIU. Esto no significa que van a encontrar filas para usar los juegos: de hecho, manejan una logística eficiente de entrada y salida de huéspedes, y para eso han decidido solo ofrecer refrescos en el parque. Eso hace que las visitas se limiten a unas dos horas por visitante —después de tanto subir y bajar, el hambre ataca, y la comida se encuentra disponible ya en el hotel—. Otro elemento que da tranquilidad: la gran cantidad de salvavidas y staff del parque que vigila la seguridad de todos los visitantes, sobre todo los niños.

Hablando de niños, mi hija y la amiguita que la acompañó se volvieron locas con el tobogán de mayor altura del área para chiquitos —pónganse en la mente de un niño de siete años, porque para ellas tirarse del más alto significaba que eran “gente grande”—. Tuvimos que sacarlas de ahí casi a la fuerza. El espíritu de aventura acuática de mi hija obviamente viene de mi esposo, quien se tiró varias veces desde una locura color rojo por donde la gente salía disparada, y por otro llamado el Kamikaze, que hacía que quien se tirara diese varias vueltas en espiral antes de caer de cabeza en una piscina estrecha pero bien profunda. ¡Eso es para locos!

A mí déjenme feliz viéndolos gozar desde lejitos, retratándolos desde una distancia prudente. De hecho, lo que más aproveché del parque fue el WiFi potente para subir fotos y videos a redes sociales (risas). La conexión a internet que proveen en todo el complejo, incluyendo cada parte del hotel, es impresionante… y para quienes somos pececitos de asfalto, es un grandísimo plus.

Fotos: Balvina Suero

2 comentarios

  • Quiero saber el costo de este hotel para el 15 al 18 de junio.
    Dos adultos y 3 niños menores de 6.
    Gracias.

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